La importancia de resolver el asunto inconcluso del estatus político de Puerto Rico (Parte 2)

 Artículo publicado originalmente en Octubre 2012


La importancia de resolver el asunto inconcluso del estatus político de Puerto Rico (Parte 2)

“Si algo ha demostrado el poder judicial americano es su extraordinaria habilidad para adoptar jurisprudencia capaz de provocar los cambios sociológicos y políticos que precisaba el pueblo en distintos periódos históricos para sobrevivir como nación próspera y pujante. ... La moraleja es esta: lo que más nos debe importar es cual es la voluntad política que predomina en aquellos que detentan el poder decisional en Estados Unidos, no la letra fría de la Constitución estadounidense, citada fuera de contexto. Faltando el compromiso del Congreso y el Presidente, no importa que la Constitución permite o no permite. Sin embargo, si existe voluntad politica, la Constitución se puede interpretar flexiblemente o enmendar. No importa lo dificil que esto último resulte, los americanos lo han hecho cada vez que ha convenido a sus intereses.” - Jose L. Arbona (2004)-

En la primera parte de esta disertación enfaticé sobre la nueva oportunidad que la historia nos ofrece, para hacer historia (valga la redundancia). En referencia a la oportunidad, de una vez y por todas, de dejar atrás y darle el eterno descanso al ELA territorial actual, y continuar hacia delante con un nuevo estatus político; no territorial, no colonial, y que bien pueda servirnos en materia de adelantar la agenda económica, social y cultural de nuestro pueblo, cónsono al nuevo orden mundial de la segunda década del Siglo 21.

Deseo en este escrito refutar la falacia en cuanto a que este proceso de plebiscito, pautado para el 6 de noviembre (junto al proceso eleccionario general), no va a ser uno que halle en el Congreso  y Presidencia de USA acogida y compromiso de dar trámite alguno, sea cual sea la respuesta del pueblo puertorriqueño. Se hacen alegaciones sobre este proceso tales como: “es un embeleco”, “es un proceso engañoso”, “en USA no le van hacer caso”, “el resultado será contradictorio”, “será igual que los plebiscitos anteriores”, “le estaremos diciendo no a USA” entre otros.  De hecho, los que hacen estas alegaciones están haciendo un llamado al boicot del proceso: ya sea no participando del proceso, como también impulsando el mantener el status quo.

Otros están haciendo un llamado de provocar un resultado contradictorio, como por ejemplo: Votar Sí en la primera pregunta ( o sea que esta de acuerdo en mantener el estatus territorial actual), pero que en la segunda pregunta voten Estadidad.  Si en efecto esto ultimo resultase ganador, o sea que ambas respuestas surgieren las que más votos recibiesen, el resultado sería uno contradictorio, parecido al de la “quinta columna” del plebiscito del 1998. Porque por un lado estamos diciendo que queremos quedarnos como estamos, pero por el otro queremos ser estado. Definitivamente un resultado como este sería sumamente difícil y cuesta arriba lograr que el Congreso de los USA lo tomara en serio.

Sociológica y psicológicamente el puertorriqueño promedio exhibe lo que yo llamo: “el querer el pájaro en mano, pero a la misma vez también querer los cien volando”. O sea, que lo queremos todo.  Tenemos que aprender que en la vida no se puede tener todo, y que tenemos que tomar decisiones y escoger un camino.  Como cristiano observo este tipo de comportamiento entre algunos de mis hermanos en Cristo. Quieren buscar de Dios, pero no están dispuestos a dejar los placeres del mundo, cosa a la cual el mismo Cristo hace un llamado, pues “No se puede servir a dos Señores”. Y en la vida no se puede pretender estar “bien con Dios y con el Diablo” a la vez. Hay que decidir!!! La vida es una toma de decisión constante.

Lo que quiero expresar es que estamos en un momento que representa terreno fértil para tomar la decisión definitiva por optar, por primera vez en nuestra historia, de comenzar a dar los primeros pasos en despojarnos de un estatus político que desde hace más de 40 años, mas que bien, nos ha hecho mal. Y más importante por que contamos con compromisos públicos y dentro de las plataformas de los dos candidatos a la Presidencia de los USA para respaldar el mandato de los puertorriqueños sobre el tema de Status político.  

Mejor ambiente para el manejo de este tema, y buscar una decisión definitiva, no ha habido en los más de cien años de historia de la relación PR-USA a partir del 1898. Hoy día hay más de 50 millones de hispanos ciudadanos americanos y representantes de este sector en todas las esferas del poder estadounidense, tanto en la rama ejecutiva, legislativa y judicial se esa nación. Hoy día, además, por primera vez en la historia hay más puertorriqueños viviendo en los Estados Unidos que los que viven en PR. (Aprox. 4 millones de Puertorriqueños en USA, en PR 3.7 millones) Esto ha hecho que en el aspecto político los puertorriqueños sean un sector  de especial interés para las facciones  políticas de USA y están en constante búsqueda de su apoyo.  Hay que entender que la nación de Estados Unidos ya no está conformada únicamente por el "Whiteman-Saxon-Protesant", sino que Estados Unidos es una amalgama de nacionalidades, razas y etnias, donde la hispana cobra cada vez más poder.

Inclusive, nunca en la historia de PR se había visto tanta efusividad  y urgencia por parte de candidatos reales a la Presidencia de USA en venir a PR a buscar el apoyo del voto puertorriqueño en las primarias presidenciales de los Partidos Demócrata y Republicano.  En el 2008 vimos como vinieron los candidatos a la Primaria Demócrata para la Presidencia de USA: Hillary Clinton y Barack Obama. Y vimos la participación de no menos de 385 mil puertorriqueños en dicha primaria. Este año 2012 tuvimos nuevamente la visita de Barack Obama en sus funciones Presidenciales (visita de un presidente que no se veía desde el 1962 con John F. Kennedy; hacia más de 50 años). Vimos también como tuvimos la visita del candidato  a la Presidencia por el Partido Republicano Mitt Romney. Vimos como tanto el Gobernador Fortuño, como también el Comisionado Residente Pierluisi, tuvieron participaciones especiales (en prime time) en las conveciones de los respectivos partidos Republicano y Demócrata. Cabe destacar además, que tanto en la Administración de George W. Bush 2001-2008, como en la administración actual del Presidente Obama, han surgido informes de Comités de Casa Blanca sobre la situación del Status Político de PR.

Todo este contexto me lleva a la conclusión de considerar que estamos en buen momentum para que de parte del Gobierno de los USA se atienda pro activamente una petición de cambio de estatus por parte de los puertorriqueños. Por que además es un asunto que conviene resolver para el interés de los USA ante las exigencias internacionales. De manera que la forma correcta para verdaderamente iniciar ese proceso de cambio y comenzar el proceso de dejar a tras el actual estatus político del ELA es primeramente animándose a ir a participar del proceso de plebiscito del próximo 6 de noviembre, y segundo marcar en la primera pregunta la opción “NO”, y en la segunda pregunta marcar cualquiera sea la opción de su preferencia entre: ESTADIDAD, ELA SOBERANO e INDEPENDENCIA. Sería la oportunidad de  iniciar un proceso de movernos, ya sea para ponernos a la par con los 50 estados de USA, como lo sería con la Estadidad; como también para ponernos a la par con cientos y cientos de países soberanos e independientes alrededor del mundo, como lo sería votando por el  ELA Soberano o la Independencia. Estas tres formulas de estatus político nos darán mucho más ventajas y el apoderamiento que necesitamos para nosotros mismos tomar las riendas de nuestro destino y construir nuestro por venir.

En ánimos ser  educativo en este proceso vamos a analizar las dos preguntas de la consulta de plebiscito de estatus.

Pregunta 1: ¿Está usted de acuerdo con mantener la condición política territorial actual?

- De usted estar de acuerdo marca Sí, de no estar de acuerdo marca No

Interpretación de esta pregunta: La idea de esta pregunta es recibir del pueblo el sentir si se sienten satisfechos con el estatus actual, llámesele ELA, llámesele territorio, llámesele colonia, llámesele autonomía. La pregunta es si desea quedarse o mantenerse en lo mismo que ha vivido durante los últimos 60 años. Pero, por otro lado, también se desea conocer si el sentir del pueblo es si sienten insatisfacción con este estatus actual, y la oportunidad de decir que no desea mantenerse o quedarse en el mismo, para abogar por un cambio por opciones no coloniales y no territoriales. De eso hablamos en la segunda pregunta. 

Pregunta 2: Irrespectivamente de su contestación a la primera pregunta, conteste cuál de las siguientes opciones no territoriales usted  prefiere.

Las opciones son ESTADIDAD, INDEPENDECIA, ELA SOBERANO. Vamos a explicar lo que significan cada una:

- ESTADIDAD: Prefiero que Puerto Rico sea un estado de Estados Unidos de América, para que todos los ciudadanos americanos residentes en Puerto Rico tengan iguales derechos, beneficios y responsabilidades que los demás ciudadanos de los estados de la Unión, incluyendo derecho a la plena representación en el Congreso y participación en las elecciones presidenciales, y que se requiera al Congreso Federal que promulgue la legislación necesaria para iniciar la  transición hacia la estadidad.

- INDEPENDENCIA: Prefiero que Puerto Rico sea una nación soberana y totalmente independiente de Estados Unidos y que se requiera al Congreso Federal que promulgue la  legislación necesaria para iniciar la transición hacia la nación independiente de Puerto Rico.

- ESTADO LIBRE ASOCIADO SOBERANO: Prefiero que Puerto Rico adopte un estatus fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución de Estados Unidos, que reconozca la soberanía del Pueblo de Puerto Rico. El Estado Libre Asociado Soberano se basaría en una asociación política libre y voluntaria, cuyos términos específicos se acordarían  entre Estados Unidos y Puerto Rico como naciones soberanas. Dicho acuerdo dispondría el alcance de los poderes jurisdiccionales que el pueblo de Puerto Rico autorice dejar en manos de Estados Unidos y retendría los restantes poderes o  autoridades jurisdiccionales.

Lo importante a entender de estas tres formulas u opciones de status es, que a diferencia del status actual (ELA), estas formulas son las que están avaladas por los organismos internacionales como fórmulas verdaderamente descolonizadoras. Que en esos mismos foros internacionales han concluido que el estatus actual de PR no responde a esas condiciones no territoriales, no coloniales, inclusive muchos líderes del PPD así lo entienden y abogan por un ELA soberano.

Otra aclaración importante es que si verdaderamente se desea un cambio por una de estas tres opciones lo correcto es marcar en la primera pregunta por el NO.

Para terminar esta reflexión, quiero hacer un llamado a todos los puertorriqueños a no tener miedo y no dejar que el inmovilismo nos paralice. Esto me recuerda a la analogía del adolescente: “Se siente grande como para que le den ciertas libertades, pero cuando se enfrenta a una situación difícil acude al adulto para que le diga que hacer”. Me parece que así se ha estado comportando el pueblo de Puerto Rico en los últimos años: queremos más poderes, pero no queremos asumir riesgos y responsabilidad por nuestros actos.  Esta actitud es insostenible para la nuevas generaciones que hemos entendido que “Basta ya” “El momento es ahora”.  Mi generación está clara que el cambio es lo que es. Se parte de la historia y escribamos una nueva página a partir del 6 de noviembre de 2012, cuando por primera vez Puerto Rico se atrevió a resolver de una vez y por todas el asunto inconcluso del Status de Puerto Rico.


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